LA CUEVA DE MALTRAVIESO

LA CUEVA DE MALTRAVIESO

Si de verdad deseas conocer Cáceres, no puedes perderte un monumento natural imprescindible que ayuda a entender el origen de nuestra ciudad: la Cueva de Maltravieso.

En otros posts de Naturalmente Cáceres, hemos comentado que nuestra ciudad está emplazada en este lugar debido a elementos geológicos (sinclinal) y al Calerizo.

Los primeros pobladores decidieron asentarse en el entorno cacereño por la existencia de  cavidades formadas por rocas carbonatadas, es decir, cuevas kársticas, que forman un conjunto alrededor del macizo calcáreo cacereño (Calerizo) formado por la cueva de Maltravieso, la Cueva del Conejar y la Cueva de Santa Ana, además de las halladas recientemente por las obras de la Ronda Sur en el paraje de El Carrucho.

Estas cuevas se forman por la acción del agua de lluvia sobre la roca que, al contener dióxido de carbono, la disuelve. Gracias a las fisuras naturales del macizo, poco a poco las oquedades se van agrandando hasta el punto de llegar a servir de refugio a la fauna o al propio ser humano como ocurrió en la cueva de Maltravieso. Por ello, es muy probable que existan más cavidades (aunque sean pequeñas) y, por tanto, Cáceres sea la ciudad con mayor cantidad de cuevas de Extremadura.

La de Maltravieso, la más importante, contiene restos de huellas de arte paleolítico. Se descubrió en 1951 y, en 1956, Carlos Callejo descubrió las famosas pinturas de manos (motivo más recurrente de la cueva). Se han contado más de 70 y, junto a ellas, también hay un gran número de formas geométricas abstractas o ideomorfas. Las investigaciones recientes han documentado más representaciones parciales pintadas de un équido, cáprido, cérvido y un bóvido, y otros posibles grabados de animales, que son más difíciles de interpretar.

Las manos (que muchas no tienen representado el dedo meñique) están pintadas en positivo, en negativo e incluso de manera mixta, pero los arqueólogos no han encontrado interpretación. Cabe señalar que son de las pocas manifestaciones rupestres en el interior peninsular y las únicas pictóricas de Extremadura.

También se han descubierto restos de cerámica, útiles, restos óseos de personas y de fauna pleistocénica como gamos, osos, uros, caballos, rinocerontes, linces, hienas, …, que han permitido fechar el conjunto entre 350.000 y 120.000 años.

En febrero de 2018, una investigación liderada por Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y por la Universidad de Southampton (y que ha sido publicada en la revista estadounidense Science), ha datado una de las pinturas de manos, en una fecha mucho más temprana de la que se había barajado hasta ahora, y la fija en 66.700 años de antigüedad. Esto significa que sus autores eran probablemente personas de la especie Neandertal, siendo las impresiones rupestres más antiguas conocidas hasta ahora. Demuestran que el comportamiento simbólico no es solo una capacidad exclusiva del Homo sapiens.

Puedes hacer un recorrido virtual por la Cueva de Maltravieso pulsando aquí.

En definitiva, para conocer Cáceres debemos aprender sobre su geología y naturaleza, que nos han brindado un inmejorable lugar donde vivir y donde abastecernos desde la época prehistórica.

FUENTES:


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