AILANTO: ÁRBOL DEL CIELO Y ESPECIE INVASORA

AILANTO: ÁRBOL DEL CIELO Y ESPECIE INVASORA

Si alguien hace turismo en Cáceres o da un paseo por la ciudad, seguramente habrá visto árboles por doquier, como el ailanto (Ailanthus altissima).

Este árbol, también llamado árbol del cielo o árbol de los dioses, es una especie caducifolia que puede alcanzar hasta 30 metros de altura, pero es invasora. Se llama “árbol del cielo” por su rápido crecimiento, (pueden llegar a crecer entre uno y dos metros anuales cuando son jóvenes) y sus raíces pueden llegar a una distancia de unos 120 metros.

Sus hojas son muy grandes y compuestas, tiene flores pequeñas unisexuales, aunque hay especímenes bisexuales en el que las flores masculinas son más densas y producen un olor muy desagradable. Las hojas, la corteza y otros órganos segregan sustancias que evitan que los animales consuman su material vegetal o la depredación de sus semillas.

Aunque su longevidad media es de unos 40 o 50 años, en Cáceres poseemos un árbol con edad estimada en 70 años y que mide 14 metros de altura. Se trata del que está en la plaza de Alférez Provisional (junto a la estatua de Hernán Cortés, conocida popularmente como “El caballo”).

El ailanto procede de China y se introdujo por primera vez en Europa en el siglo XVIII en países como Inglaterra e Italia, para formar parte de las colecciones de los jardines botánicos. Por su gran poder de propagación, en España está catalogada como especie invasora y está reconocida como una de las 100 especies más dañinas de Europa por su rápida velocidad de expansión.

Se fecundan principalmente a través de los insectos y las semillas se dispersan por el viento. Germina muy fácilmente y es muy difícil de erradicar, porque resiste a condiciones adversas como heladas, quemas, talas o incluso al tratamiento con herbicidas. Soporta cualquier tipo de suelo y llega a desplazar a la vegetación autóctona, alterando los ecosistemas naturales, lo que provoca una disminución considerable de la biodiversidad.

Produce alteración del suelo, del flujo de nutrientes y de la disponibilidad de alimento para los herbívoros, lo cual afecta directamente a los ecosistemas frágiles, en especial en zonas de ribera. En las ciudades como en Cáceres ha llegado a crecer en la muralla de la Ciudad Monumental e incluso ha producido daños en cimientos y alcantarillado. Su erradicación es muy difícil y muy costosa.

En febrero de 2018, la Junta de Extremadura publicó un manual técnico para la gestión de esta especie dentro del proyecto LIFE+ INVASEP desde el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX), para concienciar sobre la importancia del control y evitar problemas medioambientales y económicos. También el Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal, adscrito a CICYTEX, ha diseñado un método experimental de control de estas especies mediante el uso de hongos saprofitos autóctonos.

En definitiva, es muy importante conocer qué especies existen en nuestra ciudad y también las que deseamos plantar (especialmente en los jardines particulares), ya que, si las desconocemos y no sabemos si se tratan especies autóctonas o incluso invasoras como el ailanto, podemos perjudicar el medio ambiente cacereño.

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