NANO COMPOSTADOR

NANO COMPOSTADOR

Una actividad que podemos hacer en Cáceres con niños es una nano compostadora. Se trata de construir con botellas un compostador pequeños que nos ayudará a ver cómo la materia se descompone en el proceso de compostaje por parte de microorganismos del suelo. Nuestros compañeros de Segovia Educa en Verde, nos indican cómo a través de un vídeo que puedes ver pulsando aquí.

Pero, ¿para qué sirve una nano compostadora? Es una manera rápida y sencilla de crear compost para nuestras plantas y tiestos de casa. Así ayudaremos a que crezcan mucho más.

Para ello, se necesita:

  • Dos garrafas o botellas de 2 l
  • Cinta adhesiva
  • Tijeras
  • Restos de fruta y verdura (evitar cítricos como naranja, mandarina, pomelo o limón)
  • Material seco y rico en carbono (cartón, paja u hojas)
  • Tierra vegetal

Con las tijeras cortamos por la mitad las dos botellas. Solo usaremos tres mitades (dos partes de arriba y una de abajo).

En el tapón de una de las mitades de la botella, hacemos unas perforaciones a modo de colador para que los lixiviados puedan salir del proceso de descomposición. Esta parte albergará la mezcla de residuos para compostar. La parte inferior de la botella, servirá de reservorio para recogerlo.

En la otra parte de arriba y en el cuello de la botella, hacemos también unas perforaciones para que, durante la descomposición de la materia, pueda tener aire.

Se coloca la parte de arriba de la botella (cuyo tapón está perforado) del revés y de tal forma que parezca un colador; albergará la mezcla de residuos para compostar. Colocamos la que va a recoger los restos debajo.

Después, vamos incorporando en la parte que parece un colador, las capas del material que tenemos para crear nuestro compost. Las capas se van alternando y tiene que ser:

  • Primera capa (capa de abajo): tierra vegetal de unos 2 cm
  • Segunda: material seco y rico en carbono (cartón) de unos 2 cm
  • Tercera: materia orgánica de unos 4 ó 5 cm
  • Repetimos estos pasos hasta rellenar la botella y terminamos con una capa de tierra.

Por último, cerramos con cinta aislante o encajando las piezas, con la parte de arriba perforada.

Durante los siguientes días, podéis continuar haciendo esta actividad con niños y niñas, controlando la temperatura para que el proceso sea adecuado. Tiene que estar entre 15 y 20º C y no es necesario que reciba luz solar; se puede dejar en un sitio seco (como la cocina) porque además no deja mal olor (si acaso puede llegar a oler a bosque).

¡Feliz compostaje y #quedateencasa!

FUENTES:


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