LÍQUENES, BIOINDICADORES DE LA CALIDAD DEL AIRE

LÍQUENES, BIOINDICADORES DE LA CALIDAD DEL AIRE

Cáceres es famosa por ser patrimonio de la humanidad y por la gran naturaleza que alberga. Mantener el patrimonio natural cacereño no es fácil, ya que es necesario que pongamos todos de nuestra parte para preservar la biodiversidad.

Una manera de mantener la biodiversidad es evitar la contaminación atmosférica y del aire, pero ¿cómo sabemos si la calidad del aire de Cáceres es buena? Observando si hay líquenes por la ciudad.

Los líquenes son organismos complejos formados por la unión o simbiosis de un hongo y, al menos, un organismo fotosintético: un alga verde (clorofícea) o una cianobacteria. Dentro del liquen, las algas y/o cianobacterias realizan la fotosíntesis y generan azúcares que sirven como alimento para el hongo.

Son capaces de vivir en casi todos los ecosistemas terrestres y, por tanto, se adaptan a cualquier clima y condición llegando incluso a prosperar donde ninguna otra planta puede sobrevivir. Cubren aproximadamente el 8 % de la superficie terrestre y crecen en rocas, árboles, en la tierra desnuda, en lápidas sepulcrales, edificios e incluso en huesos resecos.

Uno de los hábitats que más colonizan son los árboles y piedras de las ciudades, donde tienen que hacer frente a la contaminación atmosférica. Su aspecto es muy variado, aunque parecen costras de diferentes tonos y colores, formando manchones o cubriendo rocas, troncos de árboles o filamentos que forman cabelleras, o formas planas, erectas y verdes.

Se tratan de excelentes bioindicadores de la contaminación atmosférica porque, a diferencia de las plantas, no tienen estructuras para regular la entrada y salida del agua, además de los gases del aire. Las sustancias contaminantes que hay en la atmósfera seacumulanfácilmente en su interior y provocan síntomas de deterioro.

En Cáceres podemos encontrar mucho liquen en los árboles y rocas de la ciudad, especialmente en zonas de poco tránsito de coches y barrios del extrarradio, lo que demuestra que la calidad del aire cacereño es bastante buena, especialmente tras el estado de alarma y confinamiento debido al COVID-19.

Hay muchísimas especies de liquen; por ejemplo, en el Parque Nacional de Monfragüe alberga más de 200, lo que indica que este gran espacio y pulmón extremeño tiene una buena conservación de sus bosques y una gran calidad del aire.

Algunas especies que podemos encontrar en las ciudades como Cáceres son la Xanthoria parietina (tiene un color amarillo muy llamativo), la Evernia prunastri (crece formando grandes aglomeraciones, asemejándose a la forma de una asta de ciervo), la Phaeophyscia orbicularis (se parece a una costra y es de color grisáceo) o la Flavoparmelia soredians (de color verdoso y, junto con la anterior, suelen ser los más abundantes).

Además de ser bioindicadores de la calidad del aire, el liquen tiene otros usos. En algunos países se consume como alimento, se utiliza para la elaboración de maquillaje y perfumes, cuando mueren enriquecen los nutrientes del suelo y forman parte del humus e incluso, se ha usado en medicina por sus propiedades antibióticas.

Os animamos a que busquéis entre los árboles, rocas y otros lugares insospechados para localizar a este simbiótico y determinemos así si la calidad del aire de Cáceres es positiva. ¿Eres capaz de encontrarlo?

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